Hay momentos que suceden antes de que empiece la celebración y que, con el paso de los años, se convierten en recuerdos especialmente valiosos.
Los preparativos del bautizo son una oportunidad para fotografiar a vuestro bebé en casa, rodeado de las personas más cercanas, en un ambiente tranquilo, íntimo y familiar.
Nos gusta empezar la historia desde el principio, en ese lugar donde estáis viviendo tantos de sus primeros momentos.
Los primeros momentos del día
Llegamos a vuestra casa antes de la ceremonia para acompañaros mientras preparáis a vuestro peque para un día tan especial.
Fotografiamos cómo lo vestís, las manos de mamá y papá abrochando su ropita, las caricias de los abuelos, las miradas de los padrinos y esos gestos de ternura que aparecen de forma natural.
También prestamos atención a los pequeños detalles: su traje de bautizo, los zapatitos, alguna joya familiar o esos objetos que habéis guardado con tanto cariño para esta ocasión.
La familia más cercana
Estos momentos son especialmente bonitos porque suelen compartirse con las personas más íntimas de la familia.
Nos encanta fotografiar esa relación tan especial entre vuestro bebé y sus abuelos, sus hermanos o sus padrinos. Sin prisas, dejando que las cosas sucedan y buscando imágenes que reflejen vuestra manera de quereros.
Y, por supuesto, aprovechamos para realizar algunos retratos familiares en casa, en vuestro propio entorno.
Nuestra manera de trabajar
Antes del bautizo os escuchamos para conocer cómo habéis organizado los preparativos, quiénes estarán presentes y si hay algún detalle o tradición familiar que tenga un significado especial.
Durante la sesión procuramos intervenir lo mínimo posible, respetando los ritmos de vuestro bebé y la tranquilidad de la familia.
No queremos que dejéis de vivir esos momentos para hacer fotografías. Queremos que los disfrutéis mientras nosotros nos encargamos de conservarlos.
El valor de lo cotidiano
Con los años, estas fotografías os permitirán recordar mucho más que cómo iba vestido vuestro bebé el día de su bautizo.
Os devolverán a vuestra casa, a sus primeras semanas de vida, a las manos que lo cuidaban y a las personas que compartieron con vosotros aquellos instantes.
Porque, a veces, los recuerdos más importantes de un gran día suceden incluso antes de salir de casa.