Fiesta Bautizo

La celebración del bautizo es mucho más que una fiesta. Es reunir a las personas que más queréis, compartir abrazos, risas y pequeños momentos en familia. Fotografías naturales que conservan cada detalle y, sobre todo, el cariño de quienes acompañaron a vuestros hijos en uno de sus primeros días especiales.

Después de la ceremonia llega el momento de celebrar, de reunir a la familia y disfrutar de un día muy especial alrededor de vuestro bebé.

La celebración del bautizo está llena de pequeños momentos que, muchas veces, pasan desapercibidos. Los abuelos disfrutando de su nieto, los padrinos compartiendo sonrisas, los niños jugando, los abrazos entre familiares y esas conversaciones que surgen cuando todos estáis juntos.

Nos gusta contar la historia de vuestra familia a través de lo que sucede de verdad.

Por eso, antes de empezar, os escuchamos. Queremos conocer cómo habéis preparado la celebración, quiénes son las personas más importantes para vosotros y qué detalles tienen un significado especial.

Los pequeños detalles también cuentan

La decoración, las flores, la mesa dulce, los regalos para los invitados o esos pequeños recuerdos que habéis preparado con tanta ilusión también forman parte de la historia.

Nos gusta fotografiarlos porque hablan de vosotros, de vuestra personalidad y del cariño que habéis puesto en organizar este día.

Una celebración llena de momentos espontáneos

Durante la fiesta estamos atentos a todo lo que ocurre, sin interrumpir ni dirigir constantemente lo que está sucediendo.

Buscamos las sonrisas naturales, las miradas de complicidad, los abrazos y esos momentos familiares que hacen que cada celebración sea diferente.

También dedicamos un tiempo a realizar fotografías con los abuelos, padrinos, hermanos y demás familiares, procurando que sean recuerdos cercanos y naturales.

Recuerdos que ganan valor con los años

Quizá vuestro bebé sea demasiado pequeño para recordar aquel día, pero con el tiempo estas fotografías le permitirán descubrir cómo fue su celebración, cómo eran sus abuelos, quiénes estaban a su lado y cuánto cariño recibió.

Porque lo más bonito de fotografiar una celebración familiar no es recordar únicamente cómo fue la fiesta, sino conservar a las personas y las emociones que la hicieron especial.

Precio: 500€